Republicando un post de un tercero: “Joan Ferran: En honor a la realidad”

Mi amigo y compañero David F., que aún no se ha lanzado mucho en este de la blogosfera pero es articulista habitual de socialdemocracia.org, me ha pedido que republique este artículo suyo en mi bitácora.

No es lo habitual puesto que el blog es algo muy personal que no acostumbra a "prestarse" como la moto, el cepillo de dientes o la agenda con los teléfonos de las relaciones más que amistosas.. pero en este caso haré una excepción, y me reservo el derecho a poner mi opinión en un futuro post


 

 

JOAN FERRAN: EN HONOR DE LA REALIDAD

El diputado socialista del parlamento catalán Joan Ferrán tuvo la osadía de mostrar la realidad del ente público catalán (TV3) en una entrevista en el periódico. Unos lo han catalogado de denuncia, otros de acierto, pero el detalle que se escapa a la mayoría de los sentenciantes es que su manifestación no fue una opinión, entendida esta como una verdad subjetiva, sino una realidad objetivable.

En fin, craso error de Joan Ferrán mostrar la realidad cuando en política en este país se suele hablar de verdades. En el fondo a casi nadie le interesa la realidad y esta realidad cuando está tan y tan asimilada, su desenmascaramiento adquiere la categoría de herejía. Joan Ferrán al verbalizar y manifiestar lo obvio se convierte en hereje. Queremos verdades, sí, bajo la ficción de una sociedad como la catalana que pasa por ser una especie de iglesia laica. Sí, la realidad duele cuando está a nuestro nivel, la realidad nos hace padecer la insoportable levedad del ser.

Porque efectivamente TV3 y Catalunya Ràdio no son neutrales, objetivas, plurales y sin sesgos partidistas (palabras pronunciadas por el hereje). Y quizá otra frase la cual supuestamente no fue acertada por el hecho de ser sincera aunque es más que evidente que los medios audiovisuales públicos catalanes tienen una especie de “crosta nacionalista”. Llegados a este punto aconsejo cambiar la palabra costra por coraza y así todos contentos y las delicadas sensibilidades burguesas no son ofendidas. Joan Ferrán uno de los pocos políticos hijos de la ilustración que queda en activo en una izquierda absolutamente post-modernista, se refería (se sobre entiende) a una capa epidérmica que recubre el ente público, una especie de piel y no al significante crosta en su sentido médico, sea se: capa epidérmica formada por restos de tejido epitelial y sanguíneo. No hay equívoco: la realidad ofertada por él (quién demonios podría quererla) no ha sentado bien al cuerpo entero nacionalista, dígase CiU y ERC, y los ecosocialistas post-post modernistas.

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Y claro, todo hijo de buen vecino que ve o alguna vez ha visto TV3 ante estas declaraciones más que condenarlas, caso de no tener ningún tipo de contaminación o implicación política, piensa: bonito descubrimiento, esto ya lo decía yo cuando inauguraron la cadena hace más de veinte años. Otros: este tipo ve un día por casualidad TV3 y descubre algo como el pan con tomate, y otros: ah, ¿pero eso no es lo normal?

Con el tiempo que esto que Joan Ferrán denuncia lleva sucediendo, lo habíamos aceptado como si de la paternidad transmitida se tratara. Todos entendemos que cuando TV3 dice la nostra, (la nuestra) se refieren efectivamente a la seva, (a la suya) sea se la televisión de CiU. También entendemos que al ser la televisión del régimen de Pujol es lógico que siga bajo su control, para algo fue su padre. A nadie le gusta que venga alguien y le diga: mira tú padre no es tú padre, son otros, toda la ciudadanía. Pero no, viene un diputado, te habla de servicios públicos, que si transparencia democrática y uno piensa: una televisión pública sufragada con los impuestos de todos los ciudadanos no debería ser partidista, monocolor y una larga serie de adjetivos los cuales doy por eludidos. ¿Cómo se le ocurre hablar de realidades y no de verdades? Con lo tranquilos que estamos ya que bastante pena tenemos con la programación de TV3: salvo el fútbol, el Polonia (con costra incluida) y alguna película que muestra realidades anatómicas, muy divertida sin ser de todos no lo es.

Joan Ferrán los tiempos han cambiado; nadie quiere realidades. Estos azarosos tiempos quieren verdades enlatadas como la misma televisión que usted ha tenido el atrevimiento de desvestir en público. Reclaman verdades sacralizadas, ¿para qué mirar, para qué pensar? Hay que insistir en el hecho que la corrección política es hablar de verdades no de realidades, no de costras, no de injusticias y manipulaciones silentes. Desterremos los usos del leguaje políticamente incorrecto, la asepsia en la política sobre todas las cosas.

Catalunya acostumbrada a una única verdad, sacramental, de este nuestro Mustafa Kemal Atatürc, Jordi Pujol, no tolera la humanización, el lenguaje, la bajada a la realidad. Porque estimable señor Joan Ferrán, lo que usted ha hecho en esta ocasión (y en otras) es mostrar la insoportable levedad de la realidad.



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Una comentari en l'entrada: Republicando un post de un tercero: “Joan Ferran: En honor a la realidad”

  1. XAVA diu:

    1. ATATURC vol dir “Pare dels Turcs”. Et prego que la propera vegada que us adreceu al VENERABLE ho feu pels seu veritable nom: AVI PUJOL, el venerable pare dels nostres pares i mares.

    2. TV3 és la seva, el sé jo, el saps tu, el sap ell i ella i el sap tothom. Ningú és sorprèn que mostri el país que som “un, gran i lliure” (el país d’UNs catalans que no dels altres, GRAN des de Perpinyà fins a l’Alguer però OPRIMIT, com no, pel malèvol ESTAT ESPANYOL)

    3. Si no fos pel DORAEMON em sembla que a casa no es veuria.

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